Consulado en Uruguayana

10 de junio: Día de la Afirmación de los Derechos Argentinos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los Espacios Marítimos e Insulares Correspondientes

Fecha de actualización: 10/06/2022

Este 10 de junio de 2022 el gobierno y el pueblo de la República Argentina conmemoran el 193° aniversario de la creación de la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas y las adyacentes al Cabo de Hornos por parte del Gobierno de la provincia de Buenos Aires.

El 10 de junio de 1829 fue creada la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas a través de un Decreto, firmado por el entonces Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Martín Rodríguez, el cual establecía que: "Las islas Malvinas y las adyacentes al Cabo de Hornos en el mar Atlántico serán regidas por un Comandante Político y Militar nombrado inmediatamente por el Gobierno de la República". Se estableció así una estructura de gobierno, al frente de la cual se designó a D. Luís Vernet, quien se instaló en las islas y ejerció públicamente su autoridad y jurisdicción.

En su condición de heredera de los títulos de España por sucesión de Estados, conforme el principio de uti possidetis iuri, desde el comienzo del proceso emancipatorio en 1810, la Argentina ejerció de manera permanente sus derechos sobre los archipiélagos australes allí ubicados.

Los primeros gobiernos patrios de las Provincias Unidas tuvieron en cuenta en diversos actos administrativos a las Malvinas, a las que consideraron parte integrante de su territorio. El 6 de noviembre de 1820, el Coronel de la Armada Argentina David Jewett tomó posesión de las Islas Malvinas en nombre de las Provincias Unidas del Río de la Plata, izando la bandera argentina por primera vez. El gobierno argentino procedió también al dictado de normas y al establecimiento de las estructuras jurídicas y administrativas que consolidaron el ejercicio pleno de su soberanía, incluyendo el fomento al desarrollo de actividades comerciales y el establecimiento de población, culminando en la creación, el 10 de junio de 1829, de la Comandancia Política y Militar de las Malvinas y las adyacentes al Cabo de Hornos.

Sin embargo, el 3 de enero de 1833 dicho ejercicio efectivo de la soberanía fue interrumpido mediante un acto de fuerza llevado a cabo en tiempo de paz por parte del Reino Unido, que ocupó ilegalmente las islas, expulsando a las legítimas autoridades argentinas allí asentadas y a la población existente. Mediante esta usurpación, se quebró la integridad territorial de la Argentina, una situación inmediatamente rechazada y protestada, a la cual ningún Gobierno argentino ha consentido en más de 189 años.

Desde entonces, subsiste una disputa de soberanía entre la República Argentina y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, tal como fuera reconocido por la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante la resolución 2065 (XX) adoptada en 1965.

En cumplimiento de la mencionada resolución, desde 1966 y durante 16 años, ambos países llevaron a cabo negociaciones para alcanzar una solución a la disputa de soberanía. No obstante, y pese a las innumerables invitaciones de la Argentina y a la exhortación de las Naciones Unidas, el Reino Unido se niega de manera sistemática a retomar las negociaciones de soberanía.

A su vez, la comunidad internacional ha reiterado la necesidad de reanudar las negociaciones bilaterales a la brevedad posible, lo que fue expresado en 10 resoluciones de la Asamblea General y en 39 resoluciones del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, y en numerosas declaraciones de foros regionales y multilaterales, tales como la Organización de los Estados Americanos, el Grupo de los 77 y China, el Mercado Común del Sur (MERCOSUR), las Cumbres Iberoamericanas, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), el Sistema de Integración Centroamericana (SICA), el Parlamento del MERCOSUR (PARLASUR), el Parlamento Centroamericano (PARLACEN), la Cumbre Africa-Sudamérica (ASA) y la Cumbre América del Sur-Países Arabes (ASPA).

La negativa a cumplir con la obligación de reanudar las negociaciones por la soberanía se encuentra agravada por la continua introducción de actos unilaterales por parte del Reino Unido. Estas acciones incluyen la exploración de recursos no renovables y la explotación de recursos naturales renovables, que la Argentina ha rechazado ininterrumpidamente.

Asimismo, el Reino Unido mantiene en las islas una injustificada y desproporcionada presencia militar con la que regularmente realiza maniobras y ejercicios que la Argentina ha protestado enérgicamente y que constituyen un deliberado apartamiento de los llamamientos de las numerosas resoluciones de las Naciones Unidas y de otros organismos internacionales.

Todos estos actos son contrarios a la resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas y han suscitado expresiones de preocupación y rechazo por parte de la comunidad internacional.

La Argentina advierte con preocupación que aún hoy se ejercen con discrecionalidad políticas migratorias restrictivas que limitan la posibilidad de establecer residencia, adquirir tierras, contraer empleo o iniciar actividades comerciales o profesionales en las Islas Malvinas, en particular respecto de los argentinos provenientes del territorio continental.

 Por otro lado, la injustificada y desproporcionada presencia militar, en particular, contradice también la resolución 41/11 de la Asamblea General (Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur) que, entre otras disposiciones, exhorta a los Estados de todas las demás regiones, en especial a los Estados militarmente importantes, a que respeten escrupulosamente la región del Atlántico Sur como zona de paz y cooperación, en particular mediante la reducción y eventual eliminación de su presencia militar en dicha región.

El presente año se cumplen 40 años de la resolución 37/9 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, adoptada el 4 de noviembre de 1982, meses después de finalizado el conflicto del Atlántico Sur, el cual no modificó la naturaleza de la disputa de soberanía, como queda demostrado con esa resolución. En ella, las Naciones Unidas, recordando las  resoluciones 2065 (XX) y 3160 (XXVIII) solicitan, una vez más, a los gobiernos de la República Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña y de Irlanda del Norte que reanuden las negociaciones a fin de encontrar a la mayor brevedad una solución pacífica a la disputa de soberanía referida a la cuestión de las Islas Malvinas y solicitan al Secretario General que, sobre la base de aquella resolución, emprenda una misión renovada de buenos oficios a fin de asistir a las partes.

En forma constante, durante todos los gobiernos democráticos, la República Argentina ha rechazado el recurso a la fuerza y se ha mostrado continuamente dispuesta a la negociación bilateral como medio para alcanzar una solución pacífica de la controversia, de conformidad con las resoluciones de la Asamblea General y el Derecho Internacional. Conforme a ese mandato, la República Argentina invita una vez más al Reino Unido a reanudar las negociaciones sobre la cuestión de las Islas Malvinas en los términos establecidos por las resoluciones 2065 (XX), 37/9 y demás resoluciones pertinentes de la Asamblea General y urge al cese de las actividades unilaterales de exploración y explotación de recursos naturales renovables y no renovables en el área bajo disputa, conforme lo establecido en la resolución 31/49, así como de la injustificada presencia militar británica en el Atlántico Sur.

La República Argentina reafirma una vez más su soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, que forman parte integrante de su territorio nacional. La recuperación del ejercicio efectivo de nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, conforme al derecho internacional y respetando el modo de vida de sus habitantes, es un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino, tal como está establecido en la disposición transitoria primera de nuestra Constitución Nacional.

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Em 10 de junho de 2022, o governo e o povo da República Argentina comemoram o 193º aniversário da criação da Comandância Política e Militar das Ilhas Malvinas e daquelas adjacentes ao Cabo de Hornos por parte do Governo da província de Buenos Aires.

Em 10 de junho de 1829, a Comandância Política e Militar das Ilhas Malvinas foi criada através de um Decreto assinado pelo então governador da Província de Buenos Aires, Martín Rodríguez, que estabeleceu que: "As Ilhas Malvinas e as adjacentes ao Cabo de Hornos no Mar Atlântico serão governadas por um Comandante Político e Militar imediatamente nomeado pelo Governo da República". Assim, foi estabelecida uma estrutura governamental, à frente da qual foi nomeado o Sr. Luís Vernet, quem se estabeleceu nas ilhas e exerceu publicamente sua autoridade e jurisdição.  

Em sua condição de herdeira dos títulos da Espanha por sucessão de Estados, de acordo com o princípio da uti possidetis iuri, desde o início do processo de emancipação em 1810, a Argentina exerceu permanentemente seus direitos sobre os arquipélagos austrais ali localizados.

Os primeiros governos nacionais das Províncias Unidas incluíram as Malvinas em vários atos administrativos, sendo que eles as consideravam parte integrante de seu território. Em 6 de novembro de 1820, o Coronel da Armada argentina David Jewett tomou posse das Ilhas Malvinas em nome das Províncias Unidas do Rio da Prata, hasteando a bandeira argentina pela primeira vez. O governo argentino procedeu à emissão de regras e ao estabelecimento de estruturas jurídicas e administrativas que consolidaram o pleno exercício de sua soberania, incluindo a promoção do desenvolvimento de atividades comerciais, o assentamento de população e a criação, o 10 de junho de 1829 da Comandancia Política e Militar das Ilhas Malvinas e as adjacentes ao Cabo de Hornos.

No entanto, em 3 de  janeiro  de 1833, este exercício efetivo de soberania foi interrompido por um ato de força realizado em tempos de paz pelo Reino Unido, que ocupou ilegalmente as ilhas expulsando as autoridades legítimas argentinas que ali se estabeleceram e a população existente. Através dessa usurpação, quebrou-se a integridade territorial da Argentina, situação imediatamente rejeitada e protestada, que nenhum governo argentino consentiu em mais de 189 anos.

Desde então, persiste uma disputa de soberania entre a República Argentina e o Reino Unido da Grã-Bretanha e a Irlanda do Norte, reconhecida pela Assembleia Geral das Nações Unidas através da Resolução 2065 (XX) adotada em 1965.

Em cumprimento da referida resolução, desde 1966 e durante 16 anos, ambos os países mantiveram negociações para alcançar uma solução na disputa da soberania. No entanto, apesar dos inúmeros convites da Argentina e da exortação das Nações Unidas, o Reino Unido se recusa sistematicamente a retomar as negociações pela soberania.

Por sua vez, a comunidade internacional reiterou a necessidade de reiniciar as negociações bilaterais assim que possível, o que foi expresso em 10 resoluções da Assembleia Geral e em 39 resoluções do Comitê Especial de Descolonização das Nações Unidas, e em inúmeras declarações de fóruns regionais e multilaterais, como a Organização dos Estados Americanos, o Grupo de 77 e a China, o Mercado Comum do Sul (MERCOSUL), as Cúpulas Ibero-Americanas, a Comunidade dos Estados Latino-Americanos e do Caribe (CELAC), o Sistema de Integração Centro-Americana (SICA), o Parlamento do Mercosul (PARLASUR), o Parlamento Centro-Americano (PARLACEN), a Cúpula África-América do Sul (ASA) e a Cúpula dos Países Árabes da América do Sul  (ASPA).

A negativa a cumprir a obrigação de retomar as negociações pela soberania é agravada pela contínua  introdução de atos unilaterais pelo Reino Unido. Essas ações incluem a exploração de recursos naturais renováveis e não renováveis, fatos que a Argentina tem rechaçado de maneira permanente.

Da mesma forma, o Reino Unido mantém uma presença militar injustificada e desproporcional nas ilhas, com as quais realiza regularmente manobras e exercícios que a Argentina vem rejeitando energicamente e que constituem um deliberado afastamento dos apelos das numerosas resoluções das Nações Unidas e de outras organizações internacionais.

Todos esses atos são contrários à resolução 31/49 da Assembleia Geral das Nações Unidas e têm suscitado manifestações de preocupação e rejeição por parte da comunidade internacional.

A Argentina adverte com preocupação que ainda hoje se exercem com discricionariedade políticas migratórias restritivas que limitam a possibilidade de estabelecer residência, adquirir terras, contratar emprego ou iniciar atividades comerciais ou profissionais nas Ilhas Malvinas, em particular com relação aos argentinos do território continental.

Por outro lado, a a presença militar injustificada e desproporcionada, em particular, também contradiz a resolução 41/11 da Assembleia Geral (Zona de Paz e Cooperação no Atlântico Sul), que, dentre outras disposições, exorta os Estados de todas as outras regiões, em particular aos estados militarmente importantes, a respeitarem estritamente a região do Atlântico Sul como uma zona de paz e cooperação, em particular, reduzindo e eventualmente eliminando sua presença militar naquela região.

Este ano marca o 40º aniversário da resolução 37/9 da Assembleia Geral das Nações Unidas, adotada em 4 de novembro de 1982, meses após o fim do conflito no Atlântico Sul, que não alterou a natureza da disputa de soberania, como é demonstrado por aquela resolução. Nela, as Nações Unidas, lembrando as resoluções 2065 (XX) e 3160 (XXVIII), mais uma vez solicitam aos governos da Argentina e do Reino Unido da Grã-Bretanha e Irlanda do Norte que retomem as negociações a fim de encontrar o mais rápido possível uma solução pacífica à disputa de soberania sobre a questão das Ilhas Malvinas e solicitar ao Secretário-Geral, que com base nessa resolução, empreenda renovada missão de bons ofícios a fim de auxiliar as partes.

De forma constante, durante todos os governos democráticos, a República Argentina contestou o uso da força, apresentando-se disposta de maneira contínua a se envolver na negociação bilateral como forma de atingir uma solução pacífica da disputa, de acordo com as resoluções da Assembleia Geral e do Direito Internacional. De acordo com esse mandato, a República Argentina convida mais uma vez o Reino Unido a retomar as negociações sobre a questão das Ilhas Malvinas nos termos estabelecidos pelas resoluções 2065 (XX), 37/9 e outras resoluções relevantes da Assembleia Geral, e insta a cessação de atividades unilaterais para a exploração de recursos naturais renováveis e não renováveis na área em disputa, de acordo com a resolução 31/49, bem como a injustificada presença militar britânica no Atlântico Sul.

A República Argentina reafirma mais uma vez sua soberania sobre as Ilhas Malvinas, Geórgias do Sul e Sandwich do Sul e os espaços marítimos circundantes, que fazem parte integrante de seu território nacional. A recuperação do exercício efetivo de nossa soberania sobre as Ilhas Malvinas, Geórgias do Sul e Sandwich do Sul e os espaços marítimos  e insulares correspondentes, de acordo com  o direito internacional e respeitando o modo de vida de seus habitantes, é um objetivo permanente e inalienável do povo argentino, conforme estabelecido na Disposição Transitória Primeira da nossa Constituição  Nacional.

agencia argentina de inversiones y comercio internacional

Fondo argentino de cooperación sur-sur y triangular